Nomenclatura Balonmano by Jordi Cañadas Lopez on Scribd
Este es el blog de Jordi Cañadas entrenador nacional de balonmano vinculado al Handbol Gavà. El propósito de este blog es compartir trabajos, fotos, artículos y vídeos entre entrenadores de balonmano (esa especie en vías de estinción).
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martes, 16 de agosto de 2016
martes, 2 de agosto de 2016
jueves, 28 de julio de 2016
domingo, 24 de julio de 2016
lunes, 18 de julio de 2016
jueves, 14 de julio de 2016
martes, 12 de julio de 2016
domingo, 9 de agosto de 2015
NO SALGÁIS ESTA NOCHE QUE MAÑANA HAY PARTIDO. Kike Fernández
NO SALGÁIS ESTA NOCHE QUE MAÑANA HAY PARTIDO
¿Que entrenador de base no ha tenido
que recordar alguna vez este punto del compromiso?
Todos hemos sido jóvenes, sabemos lo que es la adolescencia y la
juventud, la vida social es muy importante, pero también sabemos que hay
formas de enfocarla, y que con unos valores fuertemente arraigados uno
elige mejor el momento de cada cosa.
En el momento en que uno se
compromete definitivamente, entonces la providencia también comienza a moverse,
Ocurre todo tipo de cosas para ayudar que de otra manera jamas hubiera
ocurrido. Toda una cadena de acontecimientos surge de la decisión, trayendo
toda clase de incidentes inesperados, encuentros y asistencia material que
nadie podría imaginar que ocurrirían _ William H.
Murray
¿Qué hace
fallar al compromiso?
Las personas se comprometen con cosas que no pueden cumplir, ¿por qué? comprometete
solo con lo que creas y quieras cumplir, pero si empiezas algo lucha por
acabarlo pese a las dificultades, como las que te surgen en la adolescencia con
la vida social, salir, estudios etc..como dice Xesco
Espar “el compromiso aparece cuando la diversión
desaparece”
Esta navidad hablando con un amigo director deportivo de un gran
club de balonmano con una base muy amplia y bien trabajada, me comentaba que
tienen muchas dificultades para sacar equipos juveniles sobre todo femeninos,
que entre el bachiller y que priorizan otras cosas a esa edad, este año no
habían sido capaces de sacar equipo, ¿que pasa? , padres, niños tienen creencias y
excusas que todos hemos oído, “el bachiller es muy duro y no me da tiempo”,
o como oía ayer en la mesa de al lado en una terraza donde habían unas familias
que venían de un partido de “basket” con sus hijos, parecían de edad
infantil, “habéis perdido pero da igual, total no vais a llegar nunca a las
olimpiadas”, no os dais cuenta que poner excusas para que
puedan no cumplir su compromiso y su autodisciplina les da herramientas para
dejar el deporte y cualquier cosa que emprendan en su vida, que el propósito de
hacer deporte no es ser profesional pero si comportarse como tal, ya que esto
les enseñara a ser persistentes y ha adquirir inmensidad de valore, como
trabajar en equipo, luchar por sus sueños, cumplir el compromiso, que le serán
muy validos en su futuro.
Si tiene la oportunidad de ser profesional, muchos jugadores de
base tienen ese sueño me lo transmiten día a día, ¿por qué no lo va a ser?, ¿por qué va a perder
la oportunidad de vivir lo que desea? no me refiero a
serlo, puede llegar o no, disfrutar el camino para llegar a serlo, estar
motivado día a día, disfrutar de su visión, y trabajar para conseguirlo, esta
claro que con el talento solo no vale, tiene que saber priorizar, cumplir
objetivos pese a las dificultades, elegir si salir de fiesta o jugar, estudiar
y organizarse lo que sea necesario para cumplir con su compromiso, para ello
tienen que aprender a plantearse objetivos ilusionantes que estén por encima de
las salidas nocturnas, alcohol etc.. y que realmente les motiven, sino saben
donde ir ¿que les motiva a estudiar? ¿labrarse un futuro
mejor?, y sino les gusta ni les apetece, ¿que
tira de ellos? ¡sus sueños!, estos hacen que hagan lo
necesario para llegar a ser la persona que desean ser, no al contrario, pienso
y ya lo he comentado en algún artículo que no deberiamos plantear el deporte
como un simple juego, el deporte es algo mas serio y del que se pueden sacar
muchas cosas positivas que son fundamentales en el desarrollo personal, como es
un juego y da igual ganar que perder cuando llegan a cierta edad le pueden
contestar a su entrenador o a sus padres, “voy a salir que mañana el partido esta ganado o no
hay nada que hacer” 2
creencias que limitan nuestro desarrollo de valores, molestan, desmotivan y
dañan a sus compañeros y a ellos mismos, si se toman en serio el compromiso
tienen días para salir de sobra, el deporte federado no es una
obligación, uno siempre puede decidir si quiere seguir practicando o no,
dejarlo y disfrutar de otras cosas de la vida, como salir de fiesta, de botellón
o simplemente porque te gustan otras cosas, pero no te comprometas sino vas a cumplir,
cumplir no depende de nadie, es una responsabilidad de cada uno, es
responsabilidad de padres y entrenadores hacer lo posible porque cumplan con su
compromiso y se cuiden para su deporte, para ello tienen que saber que
significa el compromiso y valorar el esfuerzo que supone, al igual que todo lo
que arrastra, el entrenador tiene que ser capaz de plantear objetivos para toda
la temporada ya sean partido muy difíciles o muy fáciles hay que marcar unas
pautas de conducta iguales en todos los casos y para todos los miembros del
equipo.
Muchos asocian el compromiso a las emociones, si me siento bien
me comprometo, pero el compromiso es una cualidad del ser humano que nos
capacita para alcanzar nuestras metas, las emociones son como olas del mar,
llegan y se van pero el compromiso debe ser sólido como una roca, un equipo
campeón es un equipo fuertemente comprometido, campeón no es que gane títulos
sino que de su máximo nivel en todo lo que hace.
“Mientras mas duro
trabaja una persona mas
difícil es que se rinda”
_ Vincent Lombardí
– El compromiso aparece en medio de la adversidad;
no se sabe si estas comprometido hasta que llegan las dificultades y te
enfrentas a ellas, esto fortalece tu determinación, esto genera compromiso y
trabajo duro,las personas
comprometidas no se rinden fácilmente.
– El compromiso no depende del talento; el éxito no te lo da el talento sino
la persistencia y si es con talento mejor, los atletas exitosos lo llegan a ser
con un gran nivel de sacrificio.
–El compromiso es
una decisión no depende de las condiciones; las condiciones no determinan las
decisiones sino al reves, cuando decides comprometerte te estas dando la
oportunidad de alcanzar el exito.
– El compromiso dura si los valores lo sustentan;
si crees en el, sera mas sencillo mantenerlo.
¿Que importancia tiene el compromiso
para ti?
¿Valoras la lealtad y sigues hasta
acabar?
¿O fallas al compromiso a las
primeras de cambio?
¿Estas comprometido con tu equipo?
Si cada vez que hay una dificultad o una distracción tienes que
plantearte tu nivel de compromiso y quizás mejorarlo, ¿como?
–Une tus compromisos a tus
valores, toma el tiempo necesario para reflexionar.
–Arriesgate, comprometerse
implica riesgos, quizás no alcances tus metas, “nadie que de lo mejor de si va a
lamentar haberlo hecho” – George Halas
– Evalúa el compromiso de tus compañeros,
no se puede comprometer nadie con personas no comprometidas, ni que tengan el
mismo nivel de compromiso.
Espero que mis reflexiones sirvan para poner en valor todo lo
que aporta el deporte a nuestros hijos quieran y puedan llegar donde tengan que
hacerlo y que les enseñemos a dar la importancia que se merece a todo lo que
arrastra comprometerse y querer trabajar duro y no quitarle importancia a las
primeras de cambio.
domingo, 22 de marzo de 2015
¡Usted es
su padre, no su entrenador!
Los niños practican
deportes por diversión. Olvidar esta máxima y generar presión en los hijos es
el mejor camino para conducirles a que lo abandonen.
“Me siento triste cuando mi padre me regaña después del
partido. Me dice que no he jugado con intensidad, que así no seré nunca un
jugador de Primera División, que fallo en los pases porque me falta
concentración. Y mi madre le apoya. Dice que juego como si no me importara
ganar. También me echan en cara que se gasten dinero en mí y que me dedican muchas
horas llevándome y recogiéndome del fútbol. A mí me gusta jugar al fútbol, me
gusta aprender cosas nuevas, dar un pase de gol, estar con amigos, ganar, pero
tampoco me importa mucho perder, porque eso es lo que nos dice el míster. Pero
últimamente ya no disfruto, vengo a jugar los fines de semana nervioso,
pensando que si no le gusto a mi padre, lo oiré gritar desde la banda, me dirá
que me mueva, que espabile, y a veces me siento tan nervioso que no sé ni por
dónde va el balón. Si vale la pena seguir viniendo cuando ya no disfruto. Pero
si decido no jugar más, también les voy a decepcionar”.
Son muchos los padres y madres que acompañan a sus hijos a
los partidos, competiciones y entrenamientos. Se sientan en la grada, observan,
les dan directrices y se involucran en el deporte de sus hijos como si ellos
fueran los que dirigen. Existen diferentes especímenes de padres y madres.
Los que asumen
papeles positivos. Son aquellos en los que el interés del padre está
en que su hijo disfrute de lo que hace.
Ambrose Bierce
El padre taxista. Acompaña
a su hijo, le deja en el entrenamiento, le recoge. Suele ser un padre al que
los deportes le gustan bastante poco, pero le interesa que su hijo sea feliz.
El padre positivo. Anima,
refuerza, se preocupa por cómo han ido los partidos. Le transmite entusiasmo
sin presión. Felicita al chaval por el mero hecho de jugar y entrenar.
El padre involucrado. Le
gusta participar en las decisiones y propuestas del club. Se interesa por la
formación de los chavales o porque el centro obtenga ingresos. Este tipo de
padres son activos en la divulgación de valores en el club y participan con
cualquier acción que pueda mejorarlo.
Existen otros papeles, los negativos. Son aquellos en los
que el comportamiento del padre influye negativamente en su hijo, generándole
presión, exigiendo resultados y poniendo unas expectativas por encima de lo que
el entrenador o el club esperan del niño.
El
padre pesado. Se pasa todo el día hablando de lo bien que juega, nada
o corre su hijo y de que apunta maneras. No presiona directamente al niño, pero
sin querer le traslada que su valor como chaval está en el juego.
El padre entrenador. Grita
directrices desde la banda, corrige a su hijo cuando se monta en el coche,
incluso contradiciendo las indicaciones del entrenador. Genera confusión en el
niño, que por un lado tiene una idea de juego que el profesional trata de
inculcarle, y por otro, la versión de su padre o madre. En deportes como la
natación, este padre está en la grada paseando de punta a punta de la piscina,
cronómetro en mano, midiendo tiempos y apuntando en una libreta. No es de
recibo crear presión en el niño con distintos mensajes. ¿A quién cree que
debería obedecer su hijo?
El padre que se cree
Cholo Simeone. Trata de motivar, transmitir garra, le pide al hijo que
se entregue, que se esfuerce, que se deje la piel en la cancha, que trabaje,
que compita como si se le fuera la vida en ello. Pero olvida algo muy
importante: ni su hijo es un jugador de Primera División que tenga que ganarse
la vida jugando ni él es el entrenador del Atlético de Madrid. Solo consigue
que su hijo pierda de vista los valores que le transmite el club, donde
normalmente prevalece la generosidad por encima de la individualidad, disfrutar
y aprender por encima de los resultados, y el juego limpio por encima de
competir a cualquier precio.
El padre que resta en
todos los sentidos. Da gritos desde la grada, desacredita al míster, le
dice a su hijo que no entiende por qué él no juega cuando sus compañeros son
peores que él, se comporta de forma grosera con el rival, insulta al árbitro y
otras impertinencias más. Es el padre del que cualquier hijo se sentiría
avergonzado.
Los motivos por los que los padres pierden los papeles son
diversos. Muchos esperan que sus hijos les saquen de pobres convirtiéndose en
Nadales o Cristianos. Otros desean que su hijo gane todo porque sus victorias
son sus propios éxitos, es la manera de sentirse orgullosos del chaval y
presumir de él delante de sus amigos y en el trabajo. Otros proyectan la vida
que ellos no pudieron tener. Otros no tienen ningún autocontrol. No lo tienen
en el partido de sus hijos, ni cuando conducen, ni cuando se dirigen a las
personas. Y por últimos están los que cruzan los límites sencillamente porque
no tiene consecuencias. Saben que está mal, pero su mala educación o ausencia
de valores les hace comportarse como personas poco cívicas y desconsideradas.
El valor está en hacer deporte, porque es una conducta
saludable, pero sobre todo en ser capaces de divertirse y relacionarse con los
amigos. Lo demás no importa. Si no le presiona para que se supere con la
consola de videojuegos, ¿por qué lo hace cuando va a los partidos? En el
momento en el que la palabra jugar pierde valor –“jugar al baloncesto”, “jugar
al fútbol”, “jugar al tenis”–, su hijo dejará de disfrutar y no querrá seguir
yendo.
Si es padre o madre, recuerde, por
favor, que es un modelo de conducta para su hijo y para sus compañeros de
equipo. A los hijos les gusta sentirse orgullosos de sus padres y, en cambio,
lo pasan terriblemente mal cuando se les avergüenza. Ser modelo de conducta
conlleva mucha responsabilidad, porque sus hijos copian lo que ven en usted. Y
su forma de comportarse debe ser la ejemplar para que facilite el aprendizaje
de una serie de valores que acompañan al deporte.
Si como padre o madre desea sumar, tenga en cuenta el
siguiente decálogo:
1. Recuerde el motivo por el que su hijo hace deporte.
El principal es porque le gusta. Existen otros, como practicar una conducta
sana, estar con amigos o socializarse. El objetivo no es ganar.
2. Comparta los mismos valores que el club. Busque un
centro deportivo afín a su filosofía de vida.
3. No dé órdenes. Solo apóyele, gane o pierda, juegue
bien o cometa errores.
Marr Biondi
4. No le obligue a entrenar más, ni a hacer ejercicios
al margen de sus entrenamientos. Su hijo no es una estrella, es un niño. Aunque
tenga talento, puede que no quiera elegir el deporte como profesión y solo lo
practique por diversión.
5. No presione, ni dé directrices, ni grite, ni
increpe, ni maldiga; no haga gestos que demuestren a su hijo que se siente
decepcionado por su juego.
6. Respete a todas las figuras que participan en la
comunidad deportiva: entrenador, árbitros, otros técnicos, jardineros…
7. Controle sus emociones. No se puede verbalizar todo
lo que pasa por la mente. Las personas educadas no muestran incontinencia
verbal.
8. Nunca hable mal de sus compañeros. Los otros niños
forman parte del equipo. El objetivo grupal siempre está por encima del
individual. Y hablar mal de sus colegas es hablar mal de la gente con la que
comparte valores, emociones y un proyecto común.
9. Modifique su manera de animar. No se trata de
corregir al niño, sino de reforzarlo.
10. No inculque expectativas falsas a su chaval, como
decirle que es un campeón, que es el mejor y que si se esfuerza podrá llegar
donde quiera.
La felicidad de los niños está por encima de todo. Siéntase
siempre satisfecho con lo que haga, gane, pierda o cometa errores. Felicítele
por participar más que por competir. Y recuerde que su hijo hace deporte para
divertirse él, no para que lo haga usted.
sábado, 16 de agosto de 2014
viernes, 15 de agosto de 2014
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